ANUNNAKI

"¿Creadores de la Humanidad?"

Los versículos bíblicos relacionados con la creación de Adán son la versión condensada de muchos textos sumerios y acadios mucho más detallados, encontrados inscritos en tablillas de arcilla, en los cuales el rol de los Elohim en el Génesis es desempeñado por los Anunnaki "Aquellos del Cielo que a Tierra Vinieron".

En el libro de Zecharia SitchinEl 12vo. Planeta” (1976) y aun más en Génesis Revisitado y El Código Cósmico, se plantea que los Anunnaki vinieron a la Tierra hace unos 450.000 años desde el planeta Nibiru, miembro de nuestro propio Sistema Solar cuya gran órbita lo trae a nuestra parte de los cielos una vez cada 3.600 años. Ellos vinieron aquí por la necesidad de oro y minerales, con el cual proteger su menguante atmósfera. Pero la obra metalúrgica se vió paralizada por la revuelta generada por sus mineros Igigi (dioses menores) los cuales comunicaron su descontento por las pésimas y asfixiantes condiciones de trabajo, alegando una y otra vez "Nosotros somos astronautas, no mineros esclavos". Exhaustos y necesitados de ayuda para la extracción del oro, su jefe científico Enki propuso que usaran su conocimiento en genética para crear los trabajadores primitivos que precisaban. Cuando los otros líderes de los Anunnaki preguntaron: ¿Cómo puedes crear un nuevo ser? Él respondió: "El ser que necesitamos ya existe; todo lo que tenemos que hacer es poner nuestra marca en él".

El momento fue hace unos 300.000 años:

Lo que él tenía en mente era "mejorar" genéticamente a los homínidos existentes, quienes ya estaban en la Tierra por la Evolución, añadiéndoles algunos genes de los más avanzados Anunnaki. Los Anunnaki, quienes podían ya viajar por el espacio hace 450.000 años, poseían la ciencia genética (cuyo umbral nosotros hemos alcanzado ahora), reflejado no sólo por los textos actuales sino también por las numerosas representaciones en las cuales la doble hélice del ADN es interpretada como Serpientes Entrelazadas (un símbolo todavía usado hoy por la medicina):

  Semejanza con las serpientes entrelazadas del Caduceo. 

Cuando los líderes de los Anunnaki aprobaron el proyecto (según lo repetido en el bíblico “Hagamos a Adán”), Enki con la ayuda de Ninharsag, el Jefe Médico Oficial de los Anunnaki, emprendió un proceso de ingeniería genética, añadiendo y combinando genes de los Anunnaki con aquellos de los ya existentes homínidos. Cuando, después de mucho ensayo y error impresionantemente descrito y registrado en la antigüedad, un " modelo perfecto " fue logrado, Ninharsag lo levantó en alto y gritó: “¡Mis manos lo han hecho!"
 Escena de la creación sobre un sello cilíndrico.

Y así es, según Zecharia Sitchin, cómo nosotros hemos venido a poseer nuestra exclusiva genética. Fue a imagen de los Anunnaki, no de Dios, que Adán y Eva fueron creados. 
Al margen de los argumentos de Sitchin, cabe anotar que todo lo que sabemos sobre los Anunnaki se lo debemos a un descubrimiento excepcional que tubo lugar en un yacimiento de la bíblica ciudad de Nínive, la antigua capital Asiria fue en el siglo XIV, en el palacio de Asurbanipal donde encontraron una biblioteca con 25.000 tablillas de arcilla con inscripciones cuneiformes, que nos relatan con detalle cómo esta civilización extraterrestre llegó a la tierra hace 445.000 años y creó genéticamente al ser humano hará unos 300.000 años. ¿Quiénes eran realmente los Anunnaki? Sabemos que ni eran dioses, ni ángeles, sino criaturas con un desarrollo tecnológico y unos conocimientos sobre física avanzada, que el hombre consideró seres celestiales. Las tablillas sumerias no hablan de criaturas etéreas, sino de seres biológicos de carne y hueso. Sabemos por las tablillas que los Anunnaki, físicamente en comparación con los hombres, eran muy altos y también mucho más fuertes. Se les presenta como grandes manipuladores genéticos capaces de crear vida artificial. Pero, ¿qué aspecto tenían estas entidades?, ¿eran tan humanos como nosotros? En los grabados sumerios los Anunnaki eran representados en forma humanoide con supuestos rostros humanos.

Representación sumeria de un Anunnaki.

Pero en relación con su aspecto real hay algo que no encaja. Los Anunnaki les prohibieron a los sumerios que en sus grabados o estatuas los reflejaran en su aspecto real, y si eran tan humanos como nosotros, ¿por qué ocultaban su verdadera forma? En babilonia denominaban a los Anunnaki como “gran serpiente” y el propio Enki perteneció a una estirpe familiar llamada “la hermandad de la serpiente” y sus símbolos de representación eran las serpientes entrelazadas del caduceo, lo que podría significar varias cosas. Lo primero sería la probable naturaleza reptiliana de estos seres, una posibilidad cada vez más aceptada por investigadores de todo el mundo, en vista de que prácticamente todas las culturas antiguas de la tierra fueron creadas por dioses serpiente llegados de las estrellas. La segunda interpretación sería que debido a que los símbolos de serpientes entrelazadas guardan una cierta similitud en el ADN humano, sería todo un sello distintivo para decirnos que ellos nos crearon, algo así como un copyright que viene a recordarnos quién es el fabricante de nuestra raza. Además, en el oriente próximo se encontraron varias estatuillas de dioses sumerios, claramente de aspecto anfibio, pues sus rostros parecen ranas, y sus cráneos son mucho más alargados que los humanos, especialmente en la parte occipital. 

Estatuillas de "dioses" sumerios.

De hecho ya se han encontrado cráneos en Sudamérica supuestamente pertenecientes a los antiguos Anunnaki. Concretamente en Perú, en el museo arqueológico de Lima y asimismo en el de Ica, que muestran unas dimensiones craneales mucho mayores que las humanas y con unas cuencas oculares mucho más grandes e inusualmente redondas.

Llama la atención el tamaño y la forma de los cráneos, catalogados como "cabeza de cono". 

Aunque primeramente se atribuyeron a deformaciones óseas de cráneos humanos, como es costumbre provocar en algunas civilizaciones que utilizan cintas compresivas con tal de asemejarse a los "dioses", la prueba de que estos no pueden ser consideradas deformaciones de cráneos humanos, se haya en el mero hecho de que una deformación nunca podría modificar la capacidad craneal en centímetros cúbicos.

 
La deformación del cráneo tradicional en diferentes culturas.
 
El proceso podría deformar el hueso, pero no aumentar su volumen, eso sería imposible. La prueba se encuentra en las diferencias de capacidad, entre los cráneos humanos deformados y los cráneos de los supuestos Anunnaki. Como los  grandes cráneos ovalados encontrados en Ica, de los que podemos observar representaciones actuales de diversos diseñadores gráficos, para hacernos a la idea de cómo podrían ser realmente estos Anunnaki.

Para Saber Más:

Además sabemos, gracias a la mitología Mesopotámica, que los Igigi eran dioses de menor importancia. Los Igigi ("Aquellos que ven y observan" o "Aquellos con grandes ojos"), trabajaban para los Anunnaki, cavaban zanjas y drenaban canales. Estos fueron los que un día, ya cansados, se rebelaron tal como cuentan las leyendas de los poemas épicos Enuma Elish y Atrahasis. Tras lo cual se convirtieron en una suerte de demonios o entidades malignas.
Además, Zecharia Sitchin dejó claro que no fue mera coincidencia que los hititas adoptaran como signo representativo de los “dioses” un símbolo en el que se resaltaban los ojos de las figurillas.
 Igigi, "dioses con grandes ojos".

Y así es, sobre todo si se tiene en cuenta el hallazgo en el templo de Ishtar, de un relieve representado a esta importante diosa con una especie de casco y ojos saltones.  


Curiosamente también existen hallazgos de cráneos descubiertos con cavidades oculares de proporción mayor a la normal.

 El increíble cráneo de Connelly.

Fotografiado por Robert Connelly, el cráneo es en todos los aspectos similar a los cráneos modernos, con sólo varios factores fuera de proporción. El tamaño de las cuencas oculares es alrededor del 15% mayor que la normal. La cavidad craneal es casi el doble que un humano normal (la capacidad craneal estimada oscila entre un mínimo de 2600 cm3 a 3200 cm3.). Lo que es notable acerca de los restos de la parte facial es que las características son totalmente dentro del rango de un cráneo humano normal. ¿Sería este el cráneo de uno de los antiguos Igigi?¿Coexistieron estos supuestos dioses menores Igigi con los Anunnaki?¿Fueron aquellos trabajadores que un día se rebelaron?